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Un poco de historia ...

La historia del esquí se remonta como mínimo al siglo XI, como demuestran los grabados localizados en los países nórdicos y datados en aquella época. Parece ser que en ese siglo se realizaban ya concursos durante sus fiestas tradicionales. En sus orígenes los esquís tuvieron muy diversas medidas y diseños.
En el siglo XVI aparece la primera literatura sobre el esquí.
Más tarde, también en los países nórdicos, comenzó a tener importancia militar y así en 1738 se editó el primer manual destinado a batallones militares.
En 1888 el Dr. en ciencias Fridtjot Nansen preparó una expedición a través de Groenlandia en la que se recorrieron 500 Km. sobre esquís. Esta hazaña dio gran popularidad al esquí.
El esquí como actividad lúdica y deportiva, se extendió por los países alpinos evolucionando su técnica y diversificándose sus modalidades para adaptarse a los distintos tipos de relieve; las empinadas laderas de los Alpes tienen poco que ver con las llanuras finlandesas o los suaves relieves que predominan en Noruega.
Durante la primera mitad de siglo este deporte permaneció fundamentalmente circunscrito a los países nórdicos y a los países alpinos. Se construyeron las primeros estaciones de esquí con remontes mecánicos para la práctica del esquí alpino.
A partir de los años sesenta la práctica del esquí se generalizó extendiéndose a los cinco continentes y constituyendo actualmente un fenómeno social y económico de gran importancia para muchas zonas de montaña.

 

Esquí alpino

Esta modalidad consiste en el descenso por pendientes de nieve sobre pistas preparadas para ello y accesibles a través de remontes mecánicos como telesillas, teleféricos o telesquís que permiten realizar un gran número de descensos durante la jornada. Es la modalidad más popular en los países del centro y sur de Europa a pesar de ser la más cara por la infraestructura que requiere y la energía que consume en los remontes y preparación de pistas.

El equipo de esquí alpino.

Los esquís para personas adultas tienen una longitud de 150 a 220 cm. y una anchura de 7 a 12 cm. La longitud empleada está en función de la altura y peso del esquiador o esquiadora y también de su técnica. Normalmente se utilizan esquís de una longitud 10 ó 15 cm. superior a la persona que los lleva. La anchura es siempre mayor en los extremos del esquí que en el centro, un detalle que facilita grandemente los giros. Los esquís se construyen actualmente a partir de fibras ligeras, metal, plásticos y ya en mucha menor medida de madera. La suela es de materiales plásticos con los cantos metálicos de gran dureza. Las fijaciones automáticas que actualmente se emplean, están diseñadas para que se abran y liberen la bota cuando se produce cualquier tipo de torsión o movimiento que pudiera dañar la pierna del esquiador/a. Éstas deben ser reguladas en función de su peso y forma de esquiar. Los frenos incorporados en las fijaciones detienen el esquí una vez que la fijación automática lo ha liberado. Las botas son de materiales plásticos con botines cálidos y confortables, bastante rígidas y altas, para impedir cualquier torsión lateral del tobillo y limitar su movimiento hacia delante o hacia atrás. Los bastones son fuertes y ligeros y de una longitud de 80 a 120 cm. Otros elementos para protegerse del frío y del sol son imprescindibles según la situación.

Las técnicas del esquí alpino.

Desde principios de siglo, austríacos, suizos y franceses, han competido por liderar esta cuestión. Actualmente la técnica enseñada varia ligeramente según los países y las escuelas. Todas ellas coinciden en lo fundamental. En la iniciación se parte de la correcta situación sobre los esquís y de la posición de cuña para controlar la velocidad y realizar virajes, para luego evolucionar perfeccionando el equilibrio y la precisión de los movimientos hacia un esquí en paralelo capaz de descender con seguridad, eficacia y rapidez adaptándose a cualquier tipo de pista.

Las estaciones de esquí alpino.

Actualmente las estaciones de esquí disponen de una completa infraestructura para la satisfacción de sus clientes. Los remontes mecánicos son telesquís, telesillas o teleféricos y en algún caso funiculares, que se distribuyen adaptándose al relieve y al volumen de pasajeros estimado. Las pistas diariamente son preparadas por máquinas especiales que apelmazan la nieve y modelan la superficie para facilitar la práctica del esquí. Las pistas están señalizadas por dificultades y disponen de cafeterías, puestos de socorro y de información para mejorar la seguridad y bienestar del esquiador/a. Todos estos servicios se pagan al acceder a la estación con la adquisición de un pase de utilización de los remontes.

Esquí de montaña

El esquí de montaña consiste en realizar recorridos con esquís por zonas de montaña en invierno combinando ascensiones con descensos por nieve virgen fuera de las estaciones de esquí. Se puede practicar en cualquier zona montañosa que permanezca nevada en alguna época del año. Los Alpes y los Pirineos son las cordilleras donde más se practica.

El equipo de esquí de montaña.

Los esquís de montaña son similares a los de esquí alpino hasta el punto que pueden ser utilizados indistintamente. Tienen una anchura algo mayor que los de alpino, una longitud un poco menor, menor peso, más flexibilidad y normalmente la espátula (extremo delantero ) más levantada. Estas características suponen una mayor facilidades de giro en nieves profundas (vírgenes ) y comodidad y disminución del esfuerzo en las ascensiones. Para la ascensión, en las suelas de los esquís se fijan las llamadas pieles de foca, que, provistas de un pelaje sintético convenientemente dispuesto, permiten desplazar el esquí hacia adelante, pero no hacia atrás, incluso en pendientes de gran inclinación cuando la nieve no está muy helada. Para esas situaciones se emplean las cuchillas de hielo, que se colocan bajo la fijación para proporcionar más agarre. Las fijaciones actúan en el descenso como las de esquí alpino, fijando sólidamente la bota al esquí, con el automatismo que libera la bota en esfuerzos de tracción y torsión que pudieran dañar la pierna en las posibles caídas. Para la ascensión puede liberarse la fijación de la talonera (parte trasera de la fijación) lo que facilita grandemente la progresión. Las botas de esquí de montaña se asemejan a las de alpino proporcionando una gran sujeción durante el descenso, pero son algo más flexibles y cuentan con dispositivos que facilitan el movimiento del tobillo al andar. Existen unos bastones de longitud regulable, útiles para la ascensión en diagonales. Para la mayor parte de las ascensiones es necesario acarrear el material propio del montañismo invernal (crampones, piolet etc. ) Además es recomendable llevar un detector de víctima de avalancha, y una pala de nieve aligerada, que favorece extraordinariamente la búsqueda de la persona enterrada por una avalancha.

Las técnicas del esquí de montaña.

La progresión en las ascensiones se hace desplazando los esquís alternativamente y hacia adelante (como haríamos al caminar a pie) pero sin llegar a levantarlos del suelo, deslizándolos hacia adelante. La progresión se realiza cara a la pendiente si ésta no es muy fuerte, en cuyo caso se hacen zig-zags. Dependiendo de la dificultad de la ascensión y la cantidad y calidad de la nieve puede ser necesario realizar parte de la subida a pie o con crampones. El descenso se realiza con las técnicas propias del esquí alpino, aunque la calidad y la variedad de la nieve virgen exigen un control de la técnica mucho mayor que en las pistas de esquí preparadas. Además hay que considerar que el descenso se realiza normalmente con una mochila a veces pesada y que esa circunstancia disminuye un poco la estabilidad del esquiador/a.

Zonas de esquí de montaña.

No son estaciones de esquí propiamente porque no ofrecen unos servicios específicos, y cualquier montaña suficientemente nevada sirve para practicar este deporte. Sin embargo existen zonas sobre las que hay guías de itinerarios editadas, que tienen refugios abiertos durante el invierno, servicios de rescate organizados, información nivológica y meteorológica , y buenas condiciones orográficas y de inivación que hace que puedan ser consideradas zonas de esquí de montaña.

Esquí nórdico o de fondo

Esta modalidad consiste en el desplazamiento por llanos o suaves relieves impulsados por los movimientos de las piernas y el empuje a través de los bastones, por lo tanto no necesita remontes mecánicos. Se practica fundamentalmente en los países nórdicos y los países del este de Europa.

El equipo de esquí nórdico

El primer adjetivo que merece el equipo de esquí nórdico es el de ligero ( esquís fijaciones menos de 3 Kg.) Los esquís son algo más largos que los de esquí alpino llegando hasta los 225 cm. y son mucho mas estrechos ( de 3 a 5 cm.). La curvatura de la espátula es mucho mayor que en aquellos. La suela tiene escamas que dificultan el desplazamiento hacia atrás sin perjudicar el avance. Normalmente la suela no tiene cantos metálicos. En competición y en zonas donde la nieve no sufre bruscos cambios de temperatura se emplean esquís lisos a los que se aplican ceras que realizan, con mucho mejor rendimiento, el trabajo de las escamas ( en realidad con las ceras se reparten por el esquí en caliente de forma que se solidifican formando pequeñas escamas). Existen distintos tipos de ceras para cada temperatura y textura de la nieve. Los bastones son largos para poder realizar mejores impulsos. Las fijaciones solamente sujetan el extremo delantero de la bota dejando el talón libre para poder levantarlo. Las botas son flexibles, ligeras y confortables, con una puntera especial para sujetarse a la fijación y una suela que se adapta a la pieza posterior de la fijación para evitar que cuando el talón está apoyado la bota se desplace lateralmente.  En caso de caída la bota no se libera automáticamente.

Las técnicas del esquí nórdico.

Proceden de los países nórdicos y están desarrolladas para aprovechar eficazmente el impulso de las piernas y el empuje de los brazos. En la técnica tradicional el desplazamiento de los esquís es en el sentido de la marcha, de forma alternativa, simultánea, o una combinación de las dos. Actualmente existe otra técnica que se ha demostrado más rápida en las pruebas de velocidad y que se ha denominado SKITING en la que el esquiador/a se impulsa con los esquís con un paso similar al de los/as patinadores/as y empuja simultáneamente con ambos bastones.

Las estaciones de esquí nórdico.

En terrenos llanos o de suave pendiente ofrecen recorridos con la pista preparada y las huellas de los esquís marcadas y hundidas unos centímetros para facilitar el desplazamiento por ellas. Las pistas están señalizadas y existen lugares de avituallamiento y socorro. Normalmente La longitud de los circuitos varía entre 2 y 50 Km. Se cobra normalmente una cantidad por utilizar estos servicios.

Surf de nieve (Snow board)

Es el más nuevo de los deportes de nieve. Consiste en el deslizamiento por las pendientes de nieve con una tabla a la que las dos botas van fijadas lateralmente una más adelante y otra detrás. Es una técnica basada en el equilibrio y se asemeja a la que emplean los surfistas de agua. Se practica las mismas estaciones que el esquí alpino y además está siendo empleado como método de descenso de montañas (compitiendo así con el esquí de montaña). Tiene especial aceptación entre los jóvenes.

El equipo

La tabla tiene una longitud de 1 m. a 1'50 y una anchura de 20 a 40 cm. Es claramente más estrecha en el centro que en los extremos y tiene curvatura por delante y por detrás. La suela es deslizante como la de los esquís, y también como ellos tiene cantos metálicos de gran dureza. Las fijaciones están situadas de forma transversal al desplazamiento de la tabla pudiéndose variar su orientación. Existen dos tipos que se emplean para cada una de las dos especialidades, y que corresponden a dos tipos de botas. No saltan automáticamente en caso de caída, pues si solo se liberara una el riesgo de lesión en la otra pierna sería grande. Las botas son de dos tipos: unas muy flexibles para colocarse en las fijaciones con carcasa y otras más rígidas aunque menos que las de esquí alpino. No se emplean bastones.

La técnica.

Se basa fundamentalmente en el equilibrio. Los giros a derechas o izquierdas son completamente distintos pues el cuerpo pasa de estar cara a la pendiente a estar de espaldas a ella o viceversa. La colocación de las fijaciones en una dirección de la tabla u otra, clasifica a los practicantes en diestros o "gufys". Los primeros colocan el pie izquierdo en la posición adelantada de la tabla, los otros al contrario. En los giros, el peso recae especialmente en el pie adelantado y en las diagonales el equilibrio es sobre el afilado canto de la tabla. Permite deslizarse a gran velocidad y realizar acrobacias especialmente en zonas acanaladas. La técnica es muy fácilmente aplicable en nieves profundas.

Las estaciones de esquí

Las estaciones de esquí son las mismas que las de esquí alpino. Para esta modalidad son deseables pistas de gran anchura con pocos baches y zonas de nieve sin pisar. Los remontes preferidos son los teleféricos o telesillas largos. Las pistas con muy poca pendiente o llanos, suponen una incomodidad para los surfistas. En algunas estaciones de esquí se preparan artificialmente relieves para la acrobacia .

Telemark

Las primitivas técnicas de descenso con esquís son la base del Telemark. Con materiales más sofisticados y gestos más efectivos los/as esquiadores/as de telemark parecen a los del siglo XIX.. Es una modalidad rescatada del pasado, considerada por algunos/as más natural, más divertida y más práctica para terrenos mixtos de llano y montaña. Es bastante frecuente su uso en las Montañas Rocosas. Se emplea para esquiar en estaciones de esquí alpino, para recorridos de montaña (utilizando pieles de foca en las subidas) e incluso en las zonas de fondo con ceras.

El equipo

Las tablas son más estrechas que las de alpino y menos que las de nórdico y tan ligeras o más que las de montaña. Llevan cantos metálicos. Las fijaciones dejan libre el talón tanto para la progresión caminando como para el descenso. Las botas son parecidas a las de andar en montaña con suela semiflexible. Los bastones algo más largos que los de alpino y más cortos que los de nórdico.

La técnica.

En el esquí telemark la posición de descenso directo es de media flexión, con el peso muy centrado por la poca sujeción del tobillo. El giro se produce retrasando el esquí interior del giro, disminuyendo así el peso que soporta. El esquí exterior es el que conduce el giro. Parece como si el esquiador/a se arrodillase a un lado y otro alternativamente en cada giro. Aunque permite bajar por cualquier tipo de nieve y de pista, no permite grandes velocidades y su mayor virtud es la comodidad y ligereza del material y su versatilidad.

Las estaciones de esquí

Como ya se ha dicho, el telemark se practica tanto en estaciones de esquí alpino aprovechando los remontes, como en circuitos de fondo, o  en la media y alta montaña.

 

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